miércoles 29 de abril de 2009

por Verónica Ulloa


EL AUTOMOVIL

Desde el principio de la historia el hombre ha tratado de hacer su vida más simple, de satisfacer sus necesidades y deseos. Por ejemplo al verse en la necesidad de trasladarse de un lugar a otro usaban medios de transportes simples, al principio mediante animales de carga como caballos o burros. Con el paso del tiempo las personas tenían que dirigirse a distancias cada vez más largas por lo que construyeron carretas movidas por ruedas.
El primer vehículo a vapor es el "carromato" de Nicolás Gugnot, demasiado pesado, ruidoso y temible. El segundo es el triciclo de William Murdock, movido por una máquina de Watt, que data del año 1784; con sus delgadas ruedas y su pequeña chimenea en la parte posterior, parece mucho más delicado que el anterior. El tercer vehículo a vapor fue presentado en 1804 por Oliver Evans; era un enorme barco anfibio que había sido construido para dragar el río Schuykill y estaba provisto por una parte, de cuatro ruedas para caminar por tierra, y por otra, de una rueda de paletas que le impulsaba por el agua. Animados por estas creaciones, muchos otros inventores construyeron diversos vehículos impulsados con vapor.
Durante la segunda mitad del siglo XIX se manifestó la necesidad cada vez mayor de un vehículo mecánico que pudiese transitar por las calles. La invención del coche de vapor fracasó por ser una máquina muy pesada y de difícil conducción.
El nacimiento del automóvil llegó gracias al invento de Dunlop, las llantas neumáticas, pero también se necesitaba de un motor. Esta exigencia se cumplió con la aparición del motor eléctrico, una vez solucionados los problemas de la generación de corriente y su distribución.
Se están estudiando nuevas formas de transportarse más rápidas o mejores carreteras por las que moverse. La antigua visión futura del automóvil volador está desechada en la actualidad, ya que la energía necesaria para hacerlos sostenerse en el aire sería mucho mayor.
Además podemos ver que el ingenio del ser humano no tiene límites, conforme ha ido avanzando el tiempo hemos llegado a una época donde sucede lo que antes ni siquiera imaginábamos que podía existir. Con la ayuda de otras tecnologías fabrican aparatos cada vez más complejos y se van renovando los ya existentes.